A solo 30 minutos de Tarapoto, en lo alto de una colina con vistas panorámicas a la selva de San Martín, hay un pueblo que parece existir en su propio tiempo. Un lugar donde la historia preincaica convive con el presente, donde una comunidad indígena mantiene vivas sus tradiciones ancestrales y donde un castillo inesperado corona el paisaje como si un fragmento de Europa se hubiera perdido en la Amazonía.
Ese lugar es Lamas, conocido como la "Ciudad de los Tres Pisos", y es una de las visitas más fascinantes que puedes hacer desde Tarapoto.
¿Por qué le dicen "La Ciudad de los Tres Pisos"?
El apodo no es caprichoso. Lamas está literalmente construida en tres niveles geográficos que corresponden a tres realidades culturales y sociales distintas:
- Primer piso (parte alta): el centro mestizo, con la plaza de armas, la iglesia, comercios y la vida urbana del pueblo
- Segundo piso (parte media): zona de transición, barrios residenciales
- Tercer piso (parte baja): el barrio nativo Wayku, donde vive la comunidad quechua-lamista, heredera directa de una de las culturas más antiguas de la selva peruana
Esta estructura vertical no es solo geográfica: cuenta la historia de un pueblo donde dos mundos —el mestizo y el indígena— han coexistido durante siglos, a veces en tensión, a veces en complemento, siempre con identidad propia.
Historia de Lamas: raíces profundas en la selva
Orígenes preincaicos
La historia de Lamas es anterior a la llegada de los españoles e incluso anterior al dominio inca. Según las crónicas y la tradición oral, los Chancas —un pueblo guerrero de los Andes centrales— fueron derrotados por los incas en la célebre batalla de Yahuarpampa alrededor del siglo XV. Parte de los Chancas supervivientes huyeron hacia el este, cruzaron los Andes y se adentraron en la selva, estableciéndose en las colinas de lo que hoy es Lamas.
Allí se mezclaron con pueblos amazónicos locales, creando una cultura única que combina raíces andinas con adaptación selvática. Esa fusión es la que sobrevive hoy en la comunidad quechua-lamista del barrio Wayku.
La conquista española y la fundación
En 1656, los españoles fundaron oficialmente "El Triunfo de la Santa Cruz de los Motilones de Lamas". Los misioneros jesuitas llegaron con la intención de evangelizar a las comunidades nativas, y el pueblo se fue configurando como un centro administrativo colonial en la selva alta.
Durante la colonia, Lamas fue un punto estratégico para el control del territorio amazónico. Su ubicación elevada —a 814 metros sobre el nivel del mar— ofrecía una posición defensiva natural y un clima más fresco que las tierras bajas circundantes.
Lamas en la historia republicana
Con la independencia del Perú, Lamas fue nombrada capital de la provincia del mismo nombre dentro de la región San Martín. A lo largo de los siglos XIX y XX, el pueblo mantuvo su carácter dual: un centro mestizo que crecía lentamente y una comunidad indígena que resistía, preservaba y transmitía sus tradiciones generación tras generación.
Hoy, Lamas tiene alrededor de 15,000 habitantes y es reconocida como Patrimonio Cultural de la Nación por el Ministerio de Cultura del Perú.
El Barrio Nativo Wayku: el corazón vivo de Lamas
Una comunidad que resiste con dignidad
El barrio Wayku es mucho más que un atractivo turístico. Es el hogar de la comunidad quechua-lamista, un pueblo que ha mantenido su identidad cultural durante más de cinco siglos a pesar de la colonización, la marginación y la presión del mundo moderno.
Los habitantes del Wayku hablan quechua lamista —una variante del quechua con influencias amazónicas— además del castellano. Conservan sus propias formas de organización social, sus fiestas, su medicina tradicional y su relación espiritual con la naturaleza.
Lo que puedes ver y aprender
Al visitar el Wayku con respeto y curiosidad, puedes:
- Conocer la arquitectura tradicional: casas de tapial (tierra apisonada) con techos de palma, adaptadas al clima de la selva alta
- Observar la artesanía local: las mujeres quechua-lamistas son conocidas por sus tejidos, cerámicas y trabajos en algodón nativo
- Aprender sobre plantas medicinales: la comunidad mantiene un conocimiento profundo de la herbolaria amazónica
- Escuchar la historia oral: los ancianos del Wayku son guardianes de relatos que se remontan a la migración Chanca
- Presenciar danzas y ceremonias (en fechas especiales o a través de presentaciones organizadas por la comunidad)
Cómo visitar de forma respetuosa
Es importante recordar que el Wayku no es un museo ni un parque temático: es un barrio habitado por familias reales. Algunas pautas:
- Pide permiso antes de tomar fotografías a personas
- Compra artesanía directamente a los artesanos de la comunidad (es la forma más directa de apoyar su economía)
- Escucha más de lo que hablas: las historias que te cuenten valen más que cualquier guía turística
- No des dinero ni golosinas a los niños: mejor contribuye comprando productos locales o apoyando proyectos comunitarios
- Contrata un guía local del propio Wayku si es posible: la experiencia será mucho más rica y el beneficio económico se queda en la comunidad
El Castillo de Lamas: la sorpresa más inesperada
¿Un castillo europeo en la selva peruana?
Sí, leíste bien. En lo alto de Lamas, con vistas panorámicas a los valles de San Martín, se alza un castillo de estilo medieval europeo que parece sacado de un cuento de hadas. Es probablemente la imagen más surrealista que encontrarás en toda la Amazonía.
Historia del castillo
El Castillo de Lamas fue construido a partir del año 2000 por un empresario italiano llamado Nicola Felice Ferreyra, enamorado de la zona. Inspirado en la arquitectura medieval toscana, levantó esta fortaleza con torres, almenas, murallas y un patio interior que alberga un pequeño museo.
No es una construcción antigua, pero se ha convertido en uno de los atractivos más visitados y fotografiados de la región.
Qué encontrarás dentro
- Museo multicultural: una colección ecléctica con réplicas de objetos históricos, figuras de diferentes culturas y una mezcla curiosa de referencias europeas y amazónicas
- Vistas panorámicas: desde las torres del castillo se obtienen las mejores vistas de Lamas, con los valles verdes de San Martín extendiéndose hasta el horizonte
- Arquitectura llamativa: independientemente de tu opinión sobre el concepto, la construcción es impresionante y fotogénica
- Jardines: los alrededores del castillo están bien cuidados y son agradables para pasear
¿Vale la pena visitarlo?
Opiniones hay para todos los gustos. Algunos viajeros lo encuentran fascinante, otros lo ven como una rareza fuera de contexto. Lo que es innegable es que las vistas desde arriba son espectaculares y que la experiencia de encontrar un castillo en medio de la selva es, como mínimo, memorable.
Tip: combina la visita al castillo con el recorrido por el barrio Wayku para tener la experiencia completa de Lamas: lo ancestral y lo inesperado en un mismo día.
Más allá del castillo y el Wayku: qué más hacer en Lamas
Mirador natural
Lamas, por su ubicación elevada, ofrece miradores naturales con vistas espectaculares. En días despejados puedes ver hasta las montañas de la cordillera Escalera.
Gastronomía local
En el pueblo encontrarás pequeños restaurantes donde probar platos típicos de la zona a precios muy accesibles. No dejes de probar el juane lamista, preparado de forma tradicional.
Fiestas y celebraciones
- Fiesta de Santa Rosa de Lima (30 de agosto): una de las celebraciones más coloridas de Lamas, con danzas, música y procesión
- Semana Turística de Lamas: actividades culturales, presentaciones de danzas nativas y ferias artesanales
- Fiesta de San Juan (24 de junio): celebrada en toda la selva peruana con juanes, música y alegría
Cascadas cercanas
En los alrededores de Lamas hay varias cascadas menos conocidas que merecen la exploración. Pregunta a los locales por rutas y senderos — a menudo las mejores cascadas son las que no aparecen en las guías.
Cómo llegar a Lamas desde Tarapoto
- Distancia: 22 km
- Tiempo: 25-35 minutos en auto
- Transporte: combis y colectivos salen regularmente desde Tarapoto (3-5 soles). También puedes ir en taxi (20-30 soles) o mototaxi
- Recomendación: dedica medio día o un día completo para recorrer Lamas sin prisa
Desde Taki Tambo Lodge, el equipo puede ayudarte a organizar tu visita a Lamas, recomendarte guías locales y coordinar el transporte para que la experiencia sea cómoda y enriquecedora.
Por qué Lamas importa
En un mundo donde las culturas locales desaparecen bajo el peso de la globalización, Lamas es un recordatorio de que la resistencia cultural es posible. La comunidad quechua-lamista del Wayku no es una reliquia del pasado: es un pueblo vivo que elige mantener su identidad mientras se adapta al presente.
Visitarlos con respeto no es solo una actividad turística: es un acto de reconocimiento. Es decirles, con tu presencia y tu interés genuino, que su historia y su cultura importan.
Planifica tu visita desde Taki Tambo Lodge
Lamas es una de las excursiones imprescindibles desde Tarapoto, y Taki Tambo Lodge es el punto de partida ideal. Después de un día inmerso en la historia y la cultura de Lamas, regresar a la calma y la serenidad de tu bungalow en el jardín tropical es el complemento perfecto.
Los bungalós de Taki Tambo, frescos y naturalmente ventilados, con sus muebles y detalles en madera amazónica, te ofrecen el espacio de privacidad y tranquilidad que necesitas para procesar todo lo vivido. Porque un viaje así —que mezcla cultura, historia y naturaleza— merece un lugar donde reposar que esté a la altura.
Conclusión: Lamas te espera en lo alto de la colina
Lamas es uno de esos lugares que te cambia la perspectiva. Un pueblo pequeño con una historia enorme. Un barrio nativo que es testimonio vivo de resistencia cultural. Un castillo imposible que te arranca una sonrisa. Y unas vistas de la selva que se quedan grabadas en la memoria.
No vayas a Lamas de paso. Ve con tiempo, con curiosidad y con el corazón abierto. Y después, vuelve a tu bungalow en Taki Tambo Lodge a dejar que la selva te arrulle mientras piensas en todo lo que descubriste.